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✨ Estación Nostalgia: la primera parada de un viaje en papel

Todo empieza con un viaje.
No uno de esos que se planean con mapas y horarios, sino uno más íntimo, más simple y a la vez más poderoso: el viaje a nuestros recuerdos.

Estación Nostalgia nació de ahí. De esa sensación de extrañar los tickets de papel, los boletos que alguna vez guardamos en una caja de zapatos o entre las hojas de un libro. Extrañamos tocar algo que nos pertenezca, algo que diga “yo estuve ahí”.
Y fue en esa añoranza donde empezamos a soñar esta colección.

💌 El packaging fue nuestra carta de amor a todo eso que ya no se imprime.
Diseñamos cada detalle con el deseo de que al recibirla, sientas que estás abriendo una carta llegada desde otra época. Un boleto sin fecha de vencimiento a un lugar donde lo analógico todavía vive.

Las imágenes no fueron elegidas al azar. Las buscamos, las restauramos, las curamos una por una, y las vestimos con una paleta de colores pensada para emocionar. Porque cada die cut cuenta una historia. Y no cualquier historia: la tuya, la mía, la de todos los que alguna vez viajamos con el corazón lleno de cosas simples.

📦 El packaging no fue fácil, ¡eh! Lo armamos desde cero. Hubo pruebas, errores, tijeras, impresiones, ajustes, y muchos suspiros. Pero hoy estamos felices. Porque sabemos que lo que logramos no es solo una colección de Die Cuts, sino una pieza para abrazar la nostalgia más allá del blanco y negro.

🎨 Con colores, con brillo glossy, con papel libre de ácido y protección para durar.
Porque queremos que esta primera parada sea el comienzo de muchas más.
Y que cada una te haga sentir que hay un rincón del pasado que podés sostener con las manos.

Gracias por estar acá.
Gracias por viajar con nosotras.
Y ojalá Estación Nostalgia sea también, un poquito, tu estación favorita.

XOXO

Lore y Dani

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✉️ De un snailmail… nacieron alas, jardines y épocas doradas ✨

Hay momentos en que el papel habla.En que un sobrecito armado con amor, lleno de washi, stickers y secretos, se transforma en algo más: en chispa creativa, en refugio, en semilla.

Así empezó todo. Un snailmail cualquiera, de esos que se preparan con tijera en mano y emoción en el pecho, nos regaló algo inesperado: una explosión de ideas, de nombres, de universos en miniatura.

Mientras sellábamos un sobre, nació Mi Mariposario, con sus alas en tonos suaves, perlas escondidas y vuelos de papel.
Al cortar unas flores para incluir en el correo, brotó Mi Jardín, ese rincón silvestre que todas llevamos dentro.
Y en un collage improvisado, con recortes vintage y tintas románticas, apareció Belle Époque, con todo su glamour nostálgico y sus suspiros en sepia.

Lo que parecía un detalle se volvió inspiración.
Y de ese juego —porque sí, crear también es jugar— nació una colección, luego otra, y así seguimos… soñando despiertas con cada pedacito de papel.

Gracias por estar del otro lado, por armar sus propios universos con nuestras washi, die cuts, marcos y frases.
Gracias por inspirarnos con cada creación, por llenar de magia nuestros días.

💌 Porque al final, todo empezó con un snailmail…
Y vos, ¿ya armaste el tuyo?